17.9.11

LA FORMACIÓN DEL PATRIMONIO HISTÓRICO ANDALUZ IV. RENACIMIENTO Y BARROCO

ANDALUCÍA RENACENTISTA (S. XVI).

Durante el S. XVI Andalucía se ve impactada de lleno por un acontecimiento de enorme trascendencia: el descubrimiento y posterior colonización de América. Sevilla se convierte en el puerto y la puerta de las Indias y la ciudad, a la que se designa como sede de la Casa de la Contratación, pasa a ser una de las más importantes de España y de toda Europa.
El influjo americano también llega a Cádiz, Córdoba y demás provincias andaluzas acudiendo a nuestra tierra gran número de emigrantes en busca de fortuna así como banqueros genoveses y florentinos, mercaderes catalanes y un sinfín de personas de todas las regiones en busca bien de negocios con América, bien buscando pasar al Nuevo Mundo para cambiar su fortuna. Entre los llegados se instalan en la ciudad de Sevilla (principal foco de atracción) numerosos artistas que esperan trabajar para sus clientes americanos y a los que les envían imágenes, cuadros, retablos, libros, etc.
El estilo artístico propio del S. XVI es el Renacimiento, proveniente de Italia, que aboga por una vuelta a la tradición clásica greco-romana y en los aspectos ideológicos pone al hombre en el centro del mundo (homocentrismo y humanismo) dando importancia a la fama y al honor. Hay una nueva alegría de vivir y disfrutar de lo terrenal y eso se nota en que la arquitectura, escultura y pintura ya no es exclusivamente religiosa (como ocurría en la época medieval) sino que abunda la arquitectura civil (palacios, audiencias, hospitales, universidades y ayuntamientos), escultura profana y pintura (retratos, escenas de guerra con personajes nobles de protagonistas, etc).
En lo referente al patrimonio monumental en Andalucía se nota el influjo de lo islámico, mezclándose de nuevo los elementos mudéjares con los renacentistas como magistralmente sucede en los palacios sevillanos de Casa de Pilatos, palacio de las Dueñas (casa de Alba) y casa de los Pinelo. Otros palacios muy importantes son: el de Carlos V en la Alhambra y los repartidos por Úbeda, Baeza, Córdoba y Granada.
Ayuntamientos renacentistas de mérito son los de Sevilla, Jerez, Baeza y Martos (Jaén) y audiencias de la época son las de Sevilla (en la Plaza San Francisco) y la de Granada. A destacar también en la arquitectura civil los hospitales de las Cinco Llagas (Sevilla) y el Hospital Real de Granada. La Universidad de Osuna y casa profesa de los jesuitas (actual iglesia de la Anunciación en Sevilla) completan esta sucinta relación de edificios civiles.
En la arquitectura religiosa destaca el remate de la Giralda (Giraldillo), catedrales de Málaga y Granada, colegiata de Osuna y la iglesia del monasterio de S.Jerónimo de Granada. Sacristías renacentistas son las de la catedral de Sevilla y Jaén y la Sala Capitular de la de Sevilla así como la Capilla Real de la Virgen de los Reyes que alberga los restos mortales de San Fernando.
Escultura y pintura hay mucha, repartida en museos, iglesias y edificios civiles y no vamos a relacionarla.
Muy importante es el legado documental relacionado con la conquista, colonización y administración de las Indias que se conserva en el sevillano Archivo de Indias, el más importante del mundo en su género y que abarca no sólo este período sino toda la época colonial.
En lo referente al patrimonio etnográfico, el influjo americano fue muy importante: importación de nuevos alimentos que cambiaron los hábitos alimenticios de los andaluces y de los europeos en general (chocolate, patata, etc) y de algunas costumbres (tabaquismo) no siempre recomendables.

ANDALUCÍA BARROCA (Ss XVII-XVIII)

La época del barroco andaluz es la más floreciente de la historia del arte en nuestra región. Dos escuelas artísticas (la sevillana y la granadina) y un gran número de artistas, andaluces unos y afincados en Andalucía otros, de primera fila todos hacen de Andalucía un lugar privilegiado para las manifestaciones artísticas. Nombres de pintores como Velázquez, Murillo, Valdés Leal, Zurbarán, Alonso Cano o Roelas, escultores como Pedro de Mena, Martínez Montañés, Juan de Mesa, Ruiz Gijón y arquitectos como Leonardo de Figueroa o Francisco Hurtado Izquierdo bastan para rellenar las páginas más brillantes de nuestra historia. Pero no sólo hay artistas sino también escritores (Góngora), orfebres, ceramistas, etc.
También es en estos años cuando toman cuerpo dos de las grandes manifestaciones religiosas que aún perduran en nuestro pueblo: la Semana Santa y el Corpus, con la proliferación de cofradías muchas de las cuales siguen vigentes y cuando se crea la escuela de imaginería procesional con las imágenes que mantienen hoy día gran devoción popular (como el Señor del Gran Poder, Cristo de Pasión, Cristo de la Buena Muerte o el Cachorro e imágenes marianas como la Macarena o la Estrella).
El patrimonio que los siglos del barroco nos han legado es impresionante, tanto en cantidad como en calidad. Resultaría muy prolijo hacer siquiera un resumen de obras arquitectónicas barrocas en Andalucía pero al menos es obligado citar a las sevillanas iglesias del Salvador, san Luis y Santa Caridad y la sacristía de la Cartuja granadina como obras señeras. Edificios conventuales se levantan por doquier en una época imbuida por lo religioso. En Sevilla destacan el convento mercedario Casa grande de la Merced (actual Museo de Bellas Artes de Sevilla), la Trinidad, Los Terceros, etc
Edificios civiles industriales en Sevilla tenemos la Casa de la Moneda, Fábrica de Artillería y la Real Fábrica de Tabacos (Universidad). Palacios barrocos son el arzobispal de Sevilla, el de San Telmo (fue Escuela de Mareantes) y otros en Osuna, Málaga y otras ciudades andaluzas. Es también en estos momentos cuando se tipifica el corral de vecinos en la vivienda popular (Corral del Conde).
El legado escultórico, pictórico, documental y literario es muy importante y no lo vamos a reiterar. Baste repasar los nombres de los artistas ya citados para valorar su trascendencia.