23.9.06

LA PORTADA DEL MUSEO DE BELLAS ARTES

La actual portada que luce nuestro Museo Provincial de Bellas Artes, segunda pinacoteca de España en importancia tras el Museo del Prado, pertenece a la iglesia del que fue Convento Casa Grande de la Merced Calzada, gran parte de cuyo edificio se conserva como Museo desde que el siete de octubre de 1837 se otorga a la ciudad el edificio para la instalación del Museo de Pinturas aunque hasta el año 1846 lo tuvo que compartir con la Sociedad de Amigos del País tras la desamortización de que fue objeto como consecuencia del famoso Decreto Desamortizador de 25 de julio de 1835 promovido por el gobierno de D. Juan Álvarez Mendizábal. Para formar la actual plaza del Museo se derribaron dependencias conventuales que pertenecían al noviciado, siendo inaugurada en octubre de 1846 y colocándose en ella una fuente y estatuas procedentes del Palacio Arzobispal de Umbrete y elementos procedentes de Itálica. El arquitecto que diseña esta primera plaza fue Balbino Marrón, que también diseño la primitiva fachada neoclásica que lució el Museo desde 1856 hasta que en el período de 1942-45 se sustituye por la actual fachada neobarroca obra del arquitecto Antonio Delgado Roig.

La portada está estructurada en dos cuerpos presentando un par de columnas pareadas decoradas con el escudo de la Merced en el primer cuerpo y apareciendo en el segundo cuerpo un conjunto escultórico que representa a la Virgen de la Merced flanqueada por el fundador de la Orden San Pedro Nolasco y por el rey Jaime I (patrocinador de la Orden). Remata la portada un escudo de la Orden mercedaria. El autor de la portada es Miguel de Quintana, aunque el maestro siguió el diseño que le proporcionó el entonces comendador del convento, fray Francisco Bartolomé de Roxas. Se fecha la portada en el año 1792 y estuvo ubicada a los pies de la nave de la iglesia, en la actual calle Gravina. Se trasladó al actual lugar durante las obras de restauración y consolidación que se efectuaron en el Museo entre los años 1942-45 y que consistieron, además de la colocación de la actual portada, en la reparación de las cubiertas, incorporación al Museo de la antigua sacristía y la construcción de la actual fachada neobarroca sustituyendo a otra anterior decimonónica de corte neoclásico que ya hemos citado. Las obras estuvieron a cargo del arquitecto don Antonio Delgado Roig actuando bajo la supervisión de Joaquín Romero Murube.

La Orden Mercedaria, fundada por san Pedro Nolasco el 10 de agosto de 1218, se dedicaba fundamentalmente al rescate de cautivos y tuvo en Sevilla además de este convento otro en San Laureano y otro en calle San José, del que se conserva la iglesia y que pertenecía a la rama de los mercedarios descalzos. La rama femenina también estuvo representada con el de la Asunción (desaparecido) y el de San José (subsiste en el barrio de san Bartolomé) ocupando actualmente también las mercedarias el antiguo convento de Santiago de la Espada de los clérigos regulares de la Orden de Santiago . En la actualidad los frailes mercedarios ocupan el templo de San Gregorio, que fue antes Colegio de los jesuitas dedicado a la enseñanza de ingleses católicos.