11.12.11

EL PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO II

En este segundo artículo veremos el tema de la conservación y difusión de los restos arqueológicos.
La conservación tiene como objetivo esencial el poder tansmitir a las generaciones futuras el tesoro que supone el patrimonio histórico, al menos en las mismas condiciones en que nos ha llegado a nosotros y a ser posible mejorarlas.
En la conservación hay al menos que considerar dos fases:
* la consolidación
* la restauración
>> La consolidación son las acciones tendentes a que la pieza hallada se conserve al menos tal como la hemos hallado al objeto de poder garantizar su estudio y posterior restauración. Los primeros trabajos de consolidación son inseparables del proceso de excavación ya que muchos de los elementos encontrados se desmoronarían enseguida si no se le aplicaran los productos específicos que garanticen su consolidación.
>> La restauración es complementaria con la consolidación y consiste en dar mayor consistencia a la pieza, reforzar su estructura y completar su forma sin, en ningún caso, alterarla ni desvirtuarla debiendo distinguirse con claridad las partes restauradas o añadidos modernos de lo original.
La restauración es un proceso que debe estar en manos de técnicos especialistas profesionales y que debe tener dos fases:
* una primera fase se dedicará a separar del objeto todo cuerpo extraño, ordenar y unir los fragmentos, detener los efectos perniciosos producidos por agentes químicos y aplicarle los productos propios necesarios para la conservación. Si es imprescindible reconstruir la pieza añadiendo los elementos que hagan falta deberá tener en cuenta que la restauración siempre debe ser reversible o sea, que se puedan volver a separar las partes nuevas de las originales.
* en una segunda fase el restaurados deberá atender a los aspectos estéticos de la pieza, dar unidad a la obra y facilitar su comprensión con la realidad histórica a la que pertenece.

La difusión
Todo el proceso anterior no tendría sentido sin la posterior difusión (dar a conocer) del descubrimiento. El investigador tiene varias vías para difundir su hallazgo:
a) mediante la publicación de un libro o monografía, artículos en revistas especializadas, conferencias, etc.
b) mediante la exposición en los museos. No obstante no todas las piezas halladas serán expuestas en las vitrinas de los museos, sólo aquellas cuyo valor estético o histórico y su estado de conservación o interés científico lo merezca. El resto de las piezas se almacenarán en los almacenes de los museos. Por otro lado, la visita que los escolares realicen a los museos debe estar previamente motivada.