5.4.08

EL DESAPARECIDO COLEGIO DE SANTO TOMÁS

El Museo Provincial de Bellas Artes guarda en su Sala Principal, antes iglesia del convento mercedario, un magnífico cuadro de Zurbarán procedente de dicho Colegio y fechado en 1631 que representa la fundación de este Colegio dominico[1]. Me refiero al monumental cuadro “La Apoteosis de Santo Tomás” el cual, en la zona de tierra, nos pinta la escena de la fundación: a la derecha aparece el emperador Carlos V como protector del Colegio junto a otros personajes no identificados, a la izquierda se sitúan frailes dominicos (el rector fray Diego de Deza y sus consiliarios Alonso de Ortiz, Pedro Ballesteros y Diego Pinel). Al centro, sobre una mesa, el pintor ha colocado la Bula fundacional del Colegio (en la cual se puede identificar la firma de Zurbarán) y un birrete doctoral haciendo alusión al grado académico que en ese Colegio de alcanzaba. El rompimiento de gloria lo ocupa la figura central de santo Tomás rodeado por los cuatro Padres de la Iglesia. Por encima de la cabeza del santo aparece la paloma que figura el Espíritu Santo de la cual emanan rayos inspiradores que se dirigen a la cabeza de santo Tomás. También aparecen Cristo y la Virgen a la izquierda y San Pablo junto al fundador de la Orden dominica santo Domingo de Guzmán a la derecha, en actitud de debatir temas de teología. Este cuadro de Zurbarán era el de mayor formato que se había pintado hasta la fecha en Sevilla.

El artesonado de madera que cubría la llamada nave del Lagarto (nave oriental del antiguo sahn de la mezquita mayor de Sevilla) también procedía de la capilla del antiguo convento dominico de Santo Tomás ya desaparecido y que fue colocado en esta nave a fines del S. XIX hasta su sustitución por el actual.

El convento dominico de santo Tomás se hallaba ubicado en el terreno que linda con las actuales calles de Tomás de Ibarra, Santander y Avenida de la Constitución lindando con el actual edificio de Correos[2]. Este convento fue también Colegio Universidad de los dominicos y uno de las dos estudios superiores que originariamente tuvo la ciudad (el otro fue el Colegio de Maese Rodrigo o de Santa María de Jesús). Existió desde 1515, fecha en que el arzobispo fray Diego de Deza fundaba el colegio llamado de Santo Tomás de Aquino “basándose en una Bula de 1515 en la que se le autorizaba, a petición suya, a fundar un Colegio dependiente del salmantino de San Esteban, con veinte colegiales religiosos dominicos”[3]. Luis de Peraza nos dice en su Historia de Sevilla que el Colegio contaba con veinticinco frailes predicadores.

El Colegio se transforma en Universidad en 1541 admitiendo la concesión de grados a religiosos de otras ordenes e incluso a seglares lo cual le hizo blanco de numerosos pleitos que le puso su otro gran rival, el Colegio de Santa María de Jesús. Al pasar los años esta Universidad fue perdiendo importancia en beneficio de su rival la de Santa María de Jesús al punto que fue languideciendo hasta que en el año 1822 queda suprimida por Real Orden de trece de diciembre impartiendo en su última época sólo estudios teológicos. Colegiales famosos que estudiaron allí fueron fray Tomás de san Martín, fundador de la Universidad de San Marcos de Lima la primera de Tierra Firme; Nicolás Antonio, san Juan de Ávila, Pedro Mexía, Juan de Ochoa y otros muchos hasta completar una extensa nómina.

El derribo del Colegio de Santo Tomás tuvo lugar en los años de 1927, comenzando el derribo el dieciséis de enero de ese año teniendo por “padrino” de tan lamentable acto al general Miguel Primo de Rivera y Orbaneja tal como muestra una foto histórica en la que el citado general inicia simbólicamente el derribo, dentro de las obras conexas con la Exposición Iberoamericana de 1929 que incluían ensanches como el que se hizo para liberar a la Avenida de la Constitución y Puerta de Jerez[4]. El treinta y uno de agosto acabaron las obras del derribo que taponaba el paso hacia la Puerta de Jerez y posibilitó, al derribarse toda la manzana que había delante del Archivo de Indias el ensanche de la actual Avenida.


[1] El contrato fue firmado entre Zurbarán y el rector del Colegio fray Alonso Ortiz Zambrano el 21 de enero de 1631.
[2] MENA, José Mª de: Curiosidades históricas de Sevilla. Editorial Rodríguez Castillejo. Sevilla, 1986. Pag 50
[3] MORALES PADRÓN, Francisco: La ciudad del quinientos. Historia de Sevilla Tomo III. Universidad de Sevilla Colección de bosillo nº 58. Sevilla 1977. Página 289.
[4] La foto está publicada por Nicolás Salas en Sevilla, Ayer y Hoy pag 161. En ese mismo libro puede encontrase un perfecto reportaje gráfico de esa zona de la ciudad y del resultado posterior (Pag 161 a 170)