20.1.08

LA PLAZA DE SAN FRANCISCO


La plaza de San Francisco tiene categoría de Plaza Mayor de la ciudad desde el siglo XIII, con la conquista de Sevilla por Fernan­do III (1248).
La imagen de plaza porticada la mantuvo hasta la primera década del siglo XX, si bien des­de 1858 existían proyectos para acabar con los soportales, con el pretexto de ali­near la acera entre las calles Chicarreros y Hernando Colón. Al final se derribaron los soportales y no se alineó la plaza, en bene­ficio de los propietarios. La plaza tuvo fuente desde 1416, reno­vada en 1578, 1717 y 1850, cuando la pri­mitiva pila llamada de Mercurio fue susti­tuida por la del Pato, hasta 1881 en que fue trasladada a la Alameda de Hércules. En 1977 volvió la fuente de Mercurio a ser instalada delante del Banco de España.
La plaza fue enlosada en 1432, empedrada en 1576 y adoquinada en 1866. Tuvo luz de gas en 1891, y eléctrica desde 1902. Entre 1910 y 1927 hubo dos kioscos de agua en el cen­tro de la plaza, que también sirvieron de control para el servicio de tranvías. Las aceras se construyeron entre 1907- 1918. La plaza de San Francisco registró trece cambios de nombres entre 1812 y 1980, aunque siempre fue llamada de San Francis­co por el pueblo, al margen de avatares políticos. Así, podemos reseñar sus distintos nombres: Constitución en 1812, 1820, 1835, 1840 y 1874; Fernando VII, en 1814; Rey, en 1823; Isabel II, en l833 y 1836; Li­bertad, en 1873; República, en 1931; Falange Española, en 1936; y de San Francisco, desde 1980, como lo había sido desde el siglo XIII hasta 1812.
En esta plaza se halla enclavado el poder civil de la ciudad: Ayuntamiento y en tiempos pretéritos la Audiencia, hoy sede de Cajasol. Ambos edificios son del siglo XVI, aunque con numerosos añadidos posteriores.
Jesús Luengo Mena