18.10.06

LA EXPOSICIÓN IBEROAMERICANA DE 1929. II

PABELLONES EN EL RECINTO DE LA EXPOSICIÓN
La Expo del 29 comenzó llamándose Hispanoamericana y posteriormente se le cambió de denominación en el año 1922 por el de Iberoamericana, para dar cabida a Brasil, Usa y Portugal.

Los pabellones de los países participantes fueron: Portugal, Macao, Perú, Chile, Uruguay, Estados Unidos (con tres edificios de los cuales se conserva sólo uno que ha servido de Consulado hasta hace poco habiendo desaparecido el que servía de cine que luego fue Teatro Juan de la Cueva), Venezuela, Argentina, Colombia, México, Brasil, Santo Domingo, Cuba, Guatemala, Marruecos (hoy sede de la Delegación Municipal de Parques y Jardines) y Guinea. La mayoría de estos se conservan con diversos usos docentes como el de Argentina, Brasil y Mexico o diplomáticos como Consulados. Faltaron a la cita Paraguay, Bolivia y las Filipinas que no estuvieron representadas.

Además, cada provincia andaluza contó con su propio pabellón, siendo el de Sevilla el actual Teatro Lope de Vega y Casino de la Exposición. Regiones españolas que tuvieron pabellones propios fueron: Extremadura, Murcia, Valencia, Barcelona, Galicia, Navarra, Asturias, Aragón, Canarias, Vascongadas y las dos Castillas.

El estilo imperante, que fue recomendado por el Comite Director era el regional-historicista que consiste en reflejar en los edificios los estilos artísticos propios de cada región o nación y que a lo largo de los siglos se consideran como propios o característicos de ese lugar.

Otros pabellones oficiales construidos por la Comisión fueron los de la Marina que hoy es Comandancia de Marina, Ejército, Cruz Roja, Telefónica (hoy felizmente restaurado, con portada inspirada en Santa Paula), Plaza de España que se conserva y fue y es la más importante y la mejor obra que Aníbal González hizo en toda su carrera y los tres Pabellones de Plaza de América (con los tres edificios conservados conocidos hoy día como Pabellón Real, Museo Arqueológico y Museo de Artes de Costumbres Populares llamado también Pabellón Mudéjar por su estilo.

Hay que sumar otros muchos pabellones industriales y de firmas comerciales de los cuales la mayoría han desparecido. Entre ellos se podrían citar el pabellón DOMECQ (que se conserva como Servicio Meteorológico), el de TELEFÓNICA, caldo MAGGI, perfumería GAL, HIDROELÉCTRICA ESPAÑOLA, cervezas CRUZ DEL CAMPO, etc.

El pabellón de la Prensa (hoy Colegio Público España), el de Información (muy modificado y conservado como bar Raza) y estadio deportivo (Benito Villamarín) completaban el panorama de pabellones y edificios. También Goya tuvo un Pabellón imitando la llamada "Villa del Sordo", conservado hoy como bar Citroen.

La Expo tenía un tren miniatura que la recorría y en el muelle estuvo anclada una réplica de la Santa María. El recinto tenía acceso a través de ocho puertas siendo las principales las de la Avenida del Cid (S. Diego, Portugal, Mª Luisa y de la reina Isabel la Católica). Un parque de atracciones hacía las delicias de pequeños y mayores.

Para terminar diremos que la entrada valía dos pesetas excepto los jueves, sábados noche y domingos que costaba 50 céntimos. La Exposición tenía bandera con tres franjas, un escudo diseñado por Santiago Martínez y un himno compuesto en la música por el maestro Alonso y la letra de los hermanos Álvarez Quintero.

El Alcalde de la ciudad era don Nicolás Díaz Molero y en el transcurso de la Exposición le sustituyó don Antonio Halcón (Conde de Halcón) llamado el alcalde palanqueta por los derribos que se hicieron en su mandato, arzobispo era Ilundaín y presidente de la Diputación don Pedro Parias González.