2.5.11

EL PATRIMONIO HISTÓRICO Y SUS TIPOS

Vamos en una serie de artículos a dar unas nociones sobre el tema del Patrimonio, conceptos que debemos tener claro todos los amantes la historia y la huella que nos ha dejado.
CONCEPTO DE PATRIMONIO: Según el diccionario patrimonio es "bien que una persona adquiere hereditariamente de sus ascendientes" o también "bienes propios que una persona posee independientemente de su procedencia".
CONCEPTO DE PATRIMONIO HISTÓRICO: El patrimonio histórico es "la herencia cultural acumulada a lo largo de la historia por nuestros antepasados". En ese sentido, el patrimonio es propiedad común de toda la comunidad a la cual pertenece y constituye su gran riqueza colectiva.
La Ley del Patrimonio Histórico Español lo define como "el constituido por todos aquellos bienes de valor histórico, artístico, científico o técnico que conforman la aportación de España a la cultura universal".
El patrimonio histórico español, el andaluz y el sevillano en concreto es muy amplio debido a la variedad de nuestra tierra, que ha sido testigo de asentamientos humanos desde muy antiguo y por la cual han pasado numerosas culturas que han dejado su huella, desde Tartessos a los musulmanes pasando por Roma y por los visigodos recibiendo posteriormente a castellanos, aragoneses, genoveses, etc. En este sentido Andalucía se puede considerar como un crisol de culturas.
IMPORTANCIA DEL PATRIMONIO ANDALUZ: Se puede afirmar sin lugar a dudas que el patrimonio histórico andaluz es de los más ricos de España y de toda la cultura occidental en general. No sólo poseemos ciudades, monumentos, conjuntos históricos sino también tenemos un enorme patrimonio bibliográfico, etnográfico y natural. Por ese motivo todos los andaluces debemos conocerlo, defenderlo y conservarlo como herencia que debemos dejar a nuestros sucesores.
TIPOS DE PATRIMONIO: Los bienes patrimoniales se clasifican en cinco tipos:
* Patrimonio inmueble
* Patrimonio mueble
* Patrimonio arqueológico
* Patrimonio documental y bibliográfico
* Patrimonio etnográfico


EL PATRIMONIO INMUEBLE: Llamamos patrimonio inmueble al que no se puede trasladar a otros lugares. Lo forman las ciudades, edificios, zonas arqueológicas, jardines y enclaves de interés histórico o etnológico.
El patrimonio inmueble a su vez se clasifica en varias clases, a saber:

* Conjunto histórico: es un sector de una ciudad (barrio concreto como una judería, morería, etc) o una ciudad entera (Carmona por ejemplo) que sobresale por su interés artístico, histórico, etnológico, etc. De las capitales andaluzas, todas menos Huelva están consideradas como BIC (Bienes de Interés Cultural) y Córdoba es Patrimonio Universal.

* Monumento: es un edificio u otra estructura arquitectónica que tenga gran interés artístico, histórico, arqueológico, etc. Dentro del monumento se incluyen los bienes muebles que pueden contener (cuadros, retablos, esculturas, cerámicas, mobiliario, etc), accesos e instalaciones. Andalucía es muy rica en monumentos importantes (Mezquita, Giralda, Alhambra, Catedrales, iglesias, conventos, palacios, etc).

* Jardín histórico: Son jardines de interés declarados como tales (jardines del Alcázar sevillano, Generalife granadino, jardín de Churriana en Málaga, jardín del Alcázar cordobés, etc).

* Sitio histórico: Es un lugar delimitado que destaca por su interés debido a su vinculación a acontecimientos o recuerdos del pasado que allí sucedieron o a tradiciones populares y creaciones culturales. Sitio histórico es Puente Suazo en San Fernando o la calle Sierpes en Sevilla.

* Zona arqueológica: Espacio claramente delimitado con existencia comprobada de restos arqueológicos de interés (Itálica, Medina Zahara, Los Millares, Baelo Claudia, etc).

* Lugar de interés etnológico: Es un paraje natural, construcción o instalación que tiene una especial vinculación a formas de vida, cultura y actividades tradicionales del pueblo andaluz (pueden ser las bodegas jerezanas, molinos de aceite, Feria de Sevilla, etc).

EL PATRIMONIO MUEBLE: Es el constituido por los objetos que se pueden mover y trasladar. Está formado por retablos, pinturas, esculturas, orfebrería, cerámicas y otros objetos de interés histórico-artístico.
Gran parte de este patrimonio se encuentra depositado en los museos, otros forman parte de la decoración y mobiliario que contienen los bienes inmuebles de los cuales son inseparables debiendo los propietarios de dichos bienes comunicar si cambian de propiedad o ubicación. Todos estos bienes considerados de interés cultural (BIC) deben estar catalogados en el Catálogo General de Patrimonio Histórico Andaluz.

EL PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO: Lo forman las piezas, lugares y construcciones que contienen restos antiguos. Se pueden incluir también en el Catálogo General, considerándose como bienes inmuebles. Hay también zonas donde hay indicios de la existencia de restos de interés, aunque aún no hayan salido a la vista. Las cuevas y abrigos que contengan manifestaciones de arte rupestre forman parte también de este patrimonio así como los restos que se encuentren en la plataforma continental y en aguas territoriales.
Lugares de patrimonio arqueológico importantes en Andalucía son: los restos de las ciudades romanas de Baelo Claudia (Cádiz) e Itálica (Sevilla), necrópolis romana de Carmona, los restos califales de Medina Zahara (Córdoba) o el asentamiento de la edad del Cobre de Los Millares (Almería).

EL PATRIMONIO DOCUMENTAL Y BIBLIOGRÁFICO: Está formado por libros y documentos importantes conservados en bibliotecas y archivos. Las bibliotecas públicas y los archivos de uso público y privado contienen este material documental que incluye también fotografías, películas y todo tipo de material audiovisual e informático.
Los propietarios de bibliotecas y archivos tienen la obligación de permitir el acceso a los investigadores que deseen realizar cualquier investigación salvo en el caso de que esta actividad afecte a la intimidad del propietario. Estos propietarios están obligados a conservarlos y mantenerlos en lugares adecuados.
Archivo General de Indias, Archivo y Biblioteca Arzobispal y Colombina (Sevilla), archivo parroquiales, archivos de casas nobiliarias (Medina Sidonia, Medinaceli, etc), archivos históricos provinciales y municipales forman parte del importante patrimonio documental andaluz.

EL PATRIMONIO ETNOGRÁFICO: Forman parte del Patrimonio etnográfico "los bienes muebles e inmuebles y los conocimientos y actividades que son o han sido expresión relevante de la cultura tradicional del pueblo en sus aspectos materiales, sociales y espirituales".
Engloba las actividades, bienes y sitios relacionados con nuestras tradiciones populares. Incluye por lo tanto inmuebles como pueden ser casas populares, cortijos, corrales de vecinos, molinos, bodegas, cuadras típicas, etc como bienes muebles tales como aperos de labranza y de pesca, telares, mobiliario tradicional, etc.
También, y muy importante, engloba tradiciones y costumbres populares. Así, platos típicos (como el gazpacho, los mantecados o el pescaíto frito), vinos, romerías y fiestas populares (Feria de Sevilla, romería del Rocío, Vela de Santa Ana, carnavales de Cádiz, Semana Santa, etc), costumbres como la siesta o beber en búcaro, baile de Seises y actividades similares forman parte también de nuestro patrimonio y la pérdida de alguna de ellas supone una pérdida de este patrimonio definido por algunos autores como "patrimonio inmaterial".

11.12.10

Descripción de Sevilla en la Crónica General de España

Publicamos la descripción de la Sevilla recién conquistada que hace la Crónica General de España impulsada por Alfonso X el Sabio.
“Es la mejor cercada que ninguna otra allende el mar ni aquende el mar que
hallada ni vista pudiese ser, que tan llana estuviese. Y los muros de ella son
tan sobeiamente y fuertes y muy anchos; torres altas y bien departidas, grandes y hechas a muy gran labor. Por muy bien cercada tendrían a otra villa de la su barbacana tan solamente. Si quier la Torre del Oro, cómo está fundada en la mar y tan igualmente compuesta y hecha a obra tan sutil y tan maravillosa, y de cuánto costó ella al rey que la mandó hacer, ¿cuál podría ser aquel que podría saber ni asmar cuanto sería? ¡Y pues, de la torre de Santa María, todas las sus noblezas, y de cuan gran la beldad y el alteza y la su gran nobleza es!: sesenta brazas ha en el techo de la su anchura, y cuatro tanto en alto. Tan ancha y tan llana y de gran maestría fue hecha, y tan compasada la escalera por donde a la torre suben, que los reyes y las reinas y los altos hombres que allí quieren subir, de bestias suben, cuando quieren, hasta en sumo. Y en somo de la torre ha otra torre, que ha ocho brazas, hecha a grandes maravillas. Y encima de ella están cuatro manzanas alzadas una sobre otra, tan grandes y tan de gran obra y de tan gran nobleza son hechas, que en todo el mundo no podrían ser otras tan nobles ni tales, la de osmo es la menor de todas e luego la segunda que está so ella es mayor, empués la tercera mayor que la segunda, más la quarta manzana non podemos retraer ca es tan grand lavor e tan extraña obra que es dura cosa de creer: Toda obrada de canales e los canales della son doce e en la anchura le metieron por la villa non pudo caber en la puerta e ovieron quitar las puertas e asnchar la entrada e cquando el sol da en ella resplandece con rayos lucientes más de una jornada. Vienen a Sevilla cada día navíos desde la mar por el río. E las galeras e naos apuertan fasta dentro en los muros con todas mercancías quantos son en todas partes del mundo de Tánger, de Ceuta, de Túnez, de Alexandría, de Génova, de Portugal, de Ingratierra, de Pisa, de Lombardía, de Burdeos, de Bayona, de Secilla, de Bascona, de Aragón, e aún de Francia vienen ende muchas e de otras muchas partes en allen de mar e de tierra de chistianos”

16.10.10

LA TOMA DE SEVILLA I

Vamos en una serie de artículos a relatar los primeros años de la Sevilla medieval cristiana, comenzando por la conquista de la ciudad.
I. Capitulación de Isbiliya.
Tras un prolongado y persistente asedio, Isbiliya, tras siglos de dominación y poder musulmán, capituló ante las tropas fernandinas el 23 de noviembre de 1248, día de San Clemente, emotivo y señalado día para el rey Fernando III pues en ese mismo día del año 1221 había nacido su heredero al trono el infante don Alfonso en Toledo. Prácticamente exhaustos, sin abastecimientos, víveres ni provisiones ocasionados por el largo asedio, cercados y desconectados de Triana desde que en el mes de mayo las naves de Ramón Bonifaz rompieron el puente de barcas, faltos de moral y resistencia, los musulmanes de Isbiliya sólo tuvieron la salida de la rendición por capitulación. La ciudad, magníficamente defendida por sus enorme cerco amullado, no pudo ser tomada al asalto, hubo de rendirse por hambre.
Tras varias negociaciones comenzadas en otoño los musulmanes debían de dejar “toda” la ciudad con sus inmuebles y tierras. Una vez firmadas las capitulaciones, los musulmanes entregaron el alcázar al rey don Fernando, ordenando éste poner su seña real “encima de la torre”. No se ponen de acuerdo los historiadores sobre cuál fuese “la torre” en la que ondeó: para unos la del propio alcázar, para otros la de Abdelazis, mas otros opinan que fue la de la mezquita aljama, al igual que ocurriera en Córdoba. Se les concedió un mes de plazo para abandonar la ciudad. En este plazo, los musulmanes de Sevilla pudieron vender sus enseres y organizar la emigración. El transporte corrió por cuenta de los cristianos, favoreciendo los salvoconductos hacia Jerez o Ceuta de los musulmanes. Cumplido el plazo concedido, la ciudad permaneció vacía durante tres días. Este período de tres días “vacía la ciudad” sería el necesario para disponer la ocupación de la misma, purificación de la mezquita mayor y los sectores que debían ocupar los del ejército, reservando las principales casas para los señores y jefes respectivos. La ocupación de la ciudad se hizo con carácter provisional
La seña real se conserva en la Catedral sevillana. Como recuerdo de la conquista, cada año en el día de San Clemente tiene lugar en la Catedral la llamada procesión de San Clemente o de la Espada.
Esta procesión fue instituida por Alfonso X el Sabio en 1255 y se celebra siguiendo la reglamentación hecha por Felipe II a mediados del siglo XVI. En la procesión toma parte “la Ciudad en pleno” -o sea Ayuntamiento o Corporación Municipal bajo mazas-, en unión del Cabildo catedralicio; llevando una réplica del Pendón de San Fernando portado por el miembro más joven de la corporación municipal entre los canónigos y dignidades mitradas; la Espada de San Fernando portada según el protocolo por “el asistente de la ciudad”, el alcalde en la actualidad, con la peculiaridad de ser asida por la punta con un antiguo paño carmesí y no, como sería lo habitual, por el mango o empuñadura; y el preste, detrás, sostiene la reliquia de San Clemente en el cáliz de ágata que regaló el Papa León X y que trajo de Roma, en 1516, don Baltasar del Río, obispo de Scalas y canónigo hispalense.

6.5.10

OBRAS CONEXAS CON LA EXPOSICIÓN DE 1929

La Expo del 29 supuso para Sevilla un gran impulso urbanístico, no sólo ya en la zona dedicada a Exposición sino en toda la ciudad. Así, surgieron barriadas nuevas como NERVIÓN, CERRO DEL ÁGUILA, PORVENIR, CIUDAD JARDÍN y HELIOPOLIS (llamado en la época Hotelitos del Guadalquivir, chales que se construyeron para servir de alojamiento al personal destinado en la Expo).
La ciudad vio abrirse ensanches que han configurado el paisaje urbano actual: ensanche de Santo Tomás, Puerta de Jerez, Mateos Gagos, San Jacinto y Santa Catalina. La necesidad de alojamiento forzó la construcción de hoteles como el de ALFONSO XIII, obra de José Espiau y Muñoz y que fue el mejor de Europa en su época y el oficial de la Expo, el hotel OROMANA (en Alcalá de Guadaira), el hotel Triana en la calle Clara de Jesús Montero, Eritaña (hoy cuartel de la Benemérita), el Américan Palace y el Hotel Cristina.
La ciudad recibe una serie de mejoras en su equipamiento urbano: Teatro COLISEO, ALVAREZ QUINTERO, edificio de TELEFÓNICA. Pierde la familiar estampa de la PASARELA, pero a cambio una serie de monumentos públicos: a Catalina de Rivera, a Cristóbal Colón, Montañés, San Fernando, Cid Campeador, Zurbarán, Fuente de la Plaza de la Virgen de los Reyes. El parque se adorna con numerosas glorietas: Hnos Alvarez Quintero, Ofelia Nieto, Cervantes, Becquer, etc.
La estación de Plaza de Armas, el Matadero Municipal, el Puente de San Bernardo y sobre todo la dársena de ALFONSO XIII y el puente levadizo del mismo nombre al que los sevillanos llamaron enseguida el "puente de hierro" dan a Sevilla un nuevo auge económico que en parte fue fugaz porque al clausurarse la Exposición la economía sevillana volvió a su atonía tradicional.

25.2.10

CALLEJEANDO POR EL ARENAL

Demos un paseo por algunas calles de este sevillano barrio y conozcamos el origen de sus nombres.
Calle Tomás de Ibarra
Se llama así en memoria del jefe del partido liberal en Sevilla, por hacer restaurar varias puertas de la Catedral.
En 1845, se llamó Plaza de la Aduana. En los s. XV y XVI fue lugar de almacén de mercan­cías que se edificó en varias naves de las Atarazanas Reales.
El nombre más antiguo que se le conoce es Victoria.
Almirantazgo
Se llama así desde 1845.
Anteriormente, recibió varios nombres: Alfolí de la Sal (estanco de sal); Plaza de San Agustín (por un hospital de la nación flamenca); Postigo del Aceite (por la entrada de este producto para su registro en la Aduana)
En el siglo XV se llamó Carnicerías de los Abades, estar allí las del Cabildo.
Temprado
Así rotulada en memoria de Eduardo Temprado y Pérez, capitán de Artillería, durante la guerra carlista (1874). Construido el nuevo parque de artillería, quedó una vía abierta entre la Adua­na, la Caridad y el barrio de la Carretería. Popularmente, gener­al Temprado.
Esta calle, delante del hospital de la Caridad, se llamó Resolana de la Caridad. En 1859 se sustituyó por el de Atarazanas (con­struidas por Alfonso X).
Núñez de Balboa
Se formó en 1913 en memoria del descubridor del Pacífico.
Santander
En 1916, en agradecimiento al almirante santanderino Bonifaz, que intervino de manera relevante en la conquista de Sevilla al lado de Feernando III. Al final de la calle estaba el Postigo del Carbón (se pesaba el que entraba en la ciudad).
También se conoció como Corral de Segovia y Corral Nuevo, pues se encontraba dentro de un corral de vecinos, que comunicaba la Torre de la Plata con la Torre del Oro.
Adriano
Desde 1859, en memoria del emperador Adriano.
En el siglo XV se llamó calle del. Baratillo, Malbaratillo o Monte del Malbaratillo, lugar de feria todo el año, en este caso no por concesión real sino por voluntad de la calaña. Allí se vendían, a modo de mercadillo , objetos y alimentos robados. También hubo una cruz, que dio origen a la actual Hermandad del Baratillo.
A mediados del siglo XVIII se hicieron grandes mejores urbanas: desagüe a husillos, el monte de la basura desapareció, se construyó el circo taurino (Plaza de Toros) y la capilla del Baratillo (Ntra. Sra. de la Piedad). En el siglo XIX se instaló un retablo de veneración, en la esquina de los Almacenes del Negro, frente a la actual Antonia Díaz. Tuvo muchos devotos, exvotos, luces y flores siendo costeado por el torero Pepe-Hillo.
En la revolución de 1868, la Gloriosa, se quitaron altares, cruces, retablos y recuerdos.
También se llamó del Boquete, por una boca que vertía aguas residuales al río.
Antonia Díaz
En memoria de esta poetisa, nacida en Marchena y falle­cida en Dos Hermanas.
Antes de 1859, se llamó de la Carretería y del Negro (almacenes de hierro). En 1859, se llamó Acera del Ancora, para distinguirla de otra calle Ancora, que se encontraba dentro de las murallas.
Arfe
En 1859, se puso este nombre a la antigua del Pescado. Juan de Arte construyó la custodia de la Catedral. Se llamaba del Pescado, por estar allí las pescaderías. Su primer tramo se llamó Puerta del Arenal, e iba desde el Postigo del Aceite a dicha puerta.

14.1.10

EL BARRIO DEL ARENAL I

Sevilla se asienta en la vega del Guadalquivir, en una extensa planicie a unos cinco metros sobre el nivel del mar. Hace unos 3000 años, estos terrenos eran playa. El río Guadalquivir ha sido siempre la razón de ser de Sevilla. Río que nace en la sierra de Cazorla, y que desde Sevilla es navegable hasta su desembocadura en Sanlúcar de Barrameda. Por el río llegaron conquistadores y huyeron vencidos, y también, por llegó el oro, la plata, el tabaco, tomate, patata y otros tantos productos americanos.
Sevilla ha sido una ciudad fuertemente amurallada desde los inicios de su historia. Con el Descubrimiento de América, la ciudad recibió gran cantidad de gente, en busca de la panacea que supuso el Nuevo Mundo. La ciudad tenía el monopolio del comercio con Las Indias y aquí estaba la Casa de la Contratación, fundada por los Reyes Católicos, para controlar todo el tráfico de personas y mercancías, así como la Real Aduana y otras instituciones relacionadas con el comercio y administración de las Indias.
Por tanto, existió una gran población flotante, que tenía que vivir en espera de un embarque y de la descarga en el muelle. Toda esta población se instaló ex­tramuros, o sea, fuera de las murallas de la ciudad (arrabales). De todos los arrabales de Sevilla, el que alcanzó mayor auge fue el Arenal, en los terrenos del puerto histórico sevillano (entre la Torre del Oro y el puente de barcas). Sevilla llegó a ser el puerto más impor­tante de Europa por el comercio de Indias durante el siglo XVI y XVII.
El barrio del Arenal se convirtió en un lugar bullicioso, lleno de todo tipo de gentes, lujoso paseo de la ciudad y, como no, lugar predilecto de la picaresca. Estaba limitado por un lado por la muralla de la ciudad y por el otro el río.
La higiene urbana en los siglos XV y XVI era bastante pre­caria, casi inexistente, y se utilizaban lugares de extramuros para el vertido de basuras. En el Arenal, paseo principal, se encontraba el Monte del Malbaratillo, gran montaña de basuras inmundicias arrojadas por los vecinos desde tiempos remotos conviviendo así las basuras con el naciente urbanismo.
Con el Descubrimiento de América, la ciudad conoce su mayor apogeo y se inician las obras de saneami­ento, embellecimiento y ampliación de la misma. Por consiguiente, se fueron instalando gentes en esta zona y se formaron los barrios de la Cestería y de la Carretería.
Más tarde, se fueron adosando casas a las murallas y sustituyendo las casuchas existentes por construcciones modernas. Con la construcción de una plaza cuadrada de madera por los nobles caballeros maestrantes, pasó a ser parte de la trama urbana, dejando de ser una zona marginal.
En próximos artículos daremos un paseo por sus calles y sus principales monumentos (Torre del Oro, Real Maestranza de Caballería, Hospital de la Santa Caridad, Atarazanas, Postigo del Aceite).